Arrastra un archivo, escribe una contraseña y obtén una copia cifrada con AES-256 — el mismo estándar que usan bancos y gobiernos. Para abrirlo hace falta la contraseña; sin ella, no hay forma de leerlo. Todo ocurre en tu propio equipo: ni el navegador ni yo vemos tus archivos ni tu clave. Gratis, sin registro y de código abierto.
No tienes que instalar nada para usarlo. Elige un archivo, escribe una contraseña y pulsa cifrar: tu navegador genera una copia .boveda que solo se abre con esa clave. El cifrado se hace en tu dispositivo con Web Crypto — no se sube nada a ningún servidor. Es exactamente el mismo formato que la app de escritorio.
La versión para Windows hace lo mismo sin pasar por el navegador: clic derecho en un archivo → «Cifrar con Bóveda», cifrado de carpetas enteras y soporte para archivos grandes. Comparte exactamente el mismo formato .boveda, así que lo que cifres aquí lo abres en el programa y al revés.
Continuamente necesito mandar a un cliente un archivo sensible — un contrato, una exportación con datos personales, una copia de seguridad — y las opciones habituales me incomodan: subirlo a una nube ajena, poner una «contraseña» al ZIP que se rompe en dos minutos, o instalar un programa pesado y opaco que no sé qué hace con mis datos.
Bóveda es lo contrario: una sola cosa, bien hecha y verificable. Cifrado fuerte de verdad (AES-256-GCM con derivación de clave PBKDF2), todo en local y con el código a la vista. Lo que yo querría usar.
AES-256-GCM, el mismo algoritmo que protege secretos de Estado. La contraseña se transforma en clave con PBKDF2 y 600 000 iteraciones, lo que hace inviable probar claves a la fuerza.
El archivo y la contraseña nunca salen de tu equipo. No hay cuenta, no hay subida, no hay registro. Funciona sin conexión a internet.
El cifrado va autenticado: si alguien cambia un solo byte del archivo, al descifrar te avisa de que está dañado en lugar de devolverte datos corruptos sin avisar.
Mismo formato en el navegador y en la app de escritorio (núcleo en Rust). Licencia MIT: cualquiera puede revisar qué hace por dentro. La seguridad que no se puede auditar no es seguridad.
Arrastra cualquier archivo al recuadro y escribe una contraseña. Cuanto más larga y variada, mejor — el medidor te orienta. Apúntala en un sitio seguro: es la única llave.
Pulsa «Cifrar». Se descarga una copia .boveda que ya puedes enviar por email, dejar en un USB o subir a cualquier nube: sin la contraseña no sirve de nada.
Para recuperarlo, elige el archivo .boveda, escribe la contraseña y pulsa «Descifrar». Recuperas el original idéntico, bit a bit. La contraseña la compartes con quien deba abrirlo por un canal aparte.
Correcto. El cifrado ocurre dentro de tu navegador con Web Crypto, la API criptográfica del propio sistema. Puedes comprobarlo: desconecta el wifi y verás que sigue funcionando igual. El código es abierto.
No, y esa es justamente la garantía. No existe ninguna puerta trasera ni copia de tu clave en ningún lado. Si nadie más puede abrir tu archivo sin la contraseña, yo tampoco. Guarda la contraseña con cuidado, idealmente en un gestor de contraseñas.
AES-256-GCM para cifrar y autenticar, con la clave derivada de tu contraseña mediante PBKDF2-HMAC-SHA256 con 600 000 iteraciones y una sal aleatoria por archivo. Son las recomendaciones actuales de OWASP. El formato .boveda está documentado y es idéntico en la web y en la app de escritorio.
La versión web trabaja en memoria, así que va de sobra para documentos, hojas de cálculo, imágenes y PDFs (hasta unos cientos de MB según tu equipo). Para vídeos o copias muy grandes, la app de escritorio será la opción recomendada.
Bóveda es gratuita para cualquier uso, también profesional. Puedes utilizarla, copiarla y compartirla libremente — solo te pido que mantengas la mención al autor original.
© 2026 Lucas Nieto. La herramienta se ofrece "tal cual", sin garantías. El cifrado se realiza en tu propio equipo y nada se envía a internet; la responsabilidad de custodiar tus contraseñas es tuya. Para los curiosos: licencia MIT completa.
Bóveda resuelve un problema genérico y por eso la regalo. Si en tu empresa hay un proceso específico que no encaja con ninguna herramienta del mercado — un gestor que solo vosotros entendéis, un cálculo recurrente con vuestras reglas, una integración que no existe — eso es exactamente lo que hago como servicio.
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